Parabrisas o retrovisores

Parabrisas o retrovisores

Hace algún tiempo he estado reflexionando acerca del tema del perdón y la sanidad emocional que éste produce. Esto me ha hecho pensar en la validez de una metáfora moderna, que muy bien podría aplicarse.

En un auto encontramos un vidrio muy amplio que está justo frente al conductor, en algunos países e le denomina parabrisas, en otros se le llama panorámico. Este vidrio (no espejo) tiene, al menos, tres características:

Primera, es muy grande, generalmente es el vidrio más grande de un auto. Segundo, permite ver hacia al frente y no refleja, por tanto, no permite ver lo que está detrás y, tercero, generalmente es de un material muy resistente, pues debe soportar el viento, la brisa y las tormentas, para protejer al conductor y sus acompañantes.

En un auto también encontramos espejos retrovisores, que generalmente están a cada lado del auto y frente al rostro del coductor. Estos retrovisores también tienen, al menos, tres características:

Primera, son generalmente muy pequeños, en comparación con el parabrisas o panorámico. Segundo, permiten ver lo que está detrás, pues reflejan esa imagen, y tercero, son de un material más liviano y frágil, pues son espejos y no cumplen una función de protección directa.

Pienso entonces que en la vida debemos tomar una decisión, cuando hemos sufrido dolor, maltrato o discriminación, por ejemplo, podemos ir por la vida y por la historia, usando permanentemente los retrovisores, es decir, mirando una y otra vez el pasado, lo que vivimos, y recordando, mucas veces con dolor y enfrentando una y otra vez las angustias propias del sufrimiento.

Podemos también tomar la decisión de usar el panorámico o parabrisas, mirar hacia adelante, el futuro es más grande y promisorio, nos ayuda a soportar lo que vendrá y nos permite observar con esperanza lo que el Señor tiene para nosotros. Perdonar a otros y perdonarnos a nosotros mismos, es usar el panorámico, nos abre las posibilidades.

Cuando no perdonamos o no nos perdonamos a nosotros mismos, es como si usaramos todos los días el retrovisor, estaremos atados el pasado, recordando y sufriendo nuevamente, sin poder sanar, sin poder avanzar.

Finalmente, recuerde que el parabrisas o retrovisor se puede empañar o llenar de suciedad, pero siempre habrá una plumilla para limpiarlo y seguir avanzando, pero los retrovisores, generalmente, no tienen esa posibilidad, tienes que detenerte y hacerlo manualmente.

Los parabrisas o panorámicos son más grandes que los retrovisores, porque el futuro es muy promisorio y desafiante, el pasado, es pasado.

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